Cómo limpiar y acelerar un PC lento con Windows 10 y 11

Con el paso del tiempo, cualquier PC con Windows se vuelve más lento: programas que ya no usas, aplicaciones que arrancan solas, archivos temporales que se acumulan, actualizaciones pendientes… En esta guía te explicamos, paso a paso, cómo limpiar y acelerar un ordenador con Windows 10 o Windows 11 usando sobre todo las herramientas que ya trae el propio sistema. Indicamos en cada paso dónde está la opción en cada versión.

Aviso sobre Windows 10: Microsoft dejó de dar soporte gratuito a Windows 10 el 14 de octubre de 2025, así que ya no recibe actualizaciones de seguridad si no se contrata el programa de actualizaciones extendidas (ESU). Estos trucos te ayudarán a que vaya más rápido, pero si el equipo es compatible, lo más recomendable es actualizar a Windows 11.

Antes de empezar: haz una copia de seguridad

Ninguno de estos pasos debería afectar a tus archivos, pero vas a desinstalar programas y borrar datos temporales, así que haz antes una copia de seguridad. Basta con copiar tu carpeta de usuario (C:\Users\tu-usuario) a un disco externo o a una nube como OneDrive o Google Drive. Copia, no muevas los archivos. Si es el ordenador de una empresa, en esta entrada explicamos cómo plantear un sistema de copias de seguridad.

1. Desinstala los programas que no usas

Los programas instalados ocupan espacio y muchos dejan procesos funcionando en segundo plano que consumen memoria y procesador. Revisa la lista y elimina lo que no necesites:

  • Windows 11: Configuración › Aplicaciones › Aplicaciones instaladas. Pulsa los tres puntos junto al programa › Desinstalar.
  • Windows 10: Configuración › Aplicaciones › Aplicaciones y características. Haz clic en el programa › Desinstalar.

Ordenar la lista por fecha de instalación ayuda a detectar programas que se instalaron sin que te dieras cuenta, por ejemplo junto a otro programa. Ojo: no desinstales lo que no reconozcas sin comprobarlo antes. Los programas de Intel, AMD, NVIDIA o Realtek suelen ser controladores necesarios para el hardware o el sonido.

Si un programa no se desinstala bien o deja restos, puedes usar Revo Uninstaller (la versión gratuita es suficiente). En su modo avanzado borra los archivos residuales, pero elimina solo lo que corresponda claramente al programa: si dudas, no lo marques.

2. Reduce los programas que se abren al encender el PC

Si el ordenador tarda cada vez más en estar listo, casi siempre es porque demasiados programas se inician automáticamente. Para desactivarlos:

  • Windows 11: Configuración › Aplicaciones › Inicio, o bien Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc) › Aplicaciones de arranque.
  • Windows 10: Administrador de tareas (Ctrl + Mayús + Esc) › pestaña Inicio. Si solo ves una ventana pequeña, pulsa «Más detalles».

La columna «Impacto de inicio» te indica qué programas ralentizan más el arranque. Desactiva los que no necesites nada más encender (Spotify, Teams personal, lanzadores de juegos…). Mantén activos el antivirus, los controladores y las aplicaciones de sincronización que uses, como OneDrive o Google Drive, para que tus archivos sigan sincronizándose.

3. Instala las actualizaciones pendientes

Las actualizaciones corrigen errores, mejoran el rendimiento y, sobre todo, cierran vulnerabilidades que aprovechan los ciberdelincuentes. Revisa también las actualizaciones opcionales de controladores.

  • Windows 11: Configuración › Windows Update › Buscar actualizaciones.
  • Windows 10: Configuración › Actualización y seguridad › Windows Update › Buscar actualizaciones.

Deja el portátil conectado a la corriente durante la instalación y reinicia cuando te lo pida: muchos portátiles solo se suspenden al cerrar la tapa y las actualizaciones se quedan a medias durante semanas.

4. Libera espacio: archivos temporales y Sensor de almacenamiento

Windows acumula archivos temporales, restos de actualizaciones, la papelera y la caché de los navegadores. Hoy no hace falta instalar programas de limpieza: Windows ya lo hace de forma segura.

  • Windows 11: Configuración › Sistema › Almacenamiento › Archivos temporales (o «Recomendaciones de limpieza»). Marca lo que quieras borrar y pulsa «Quitar archivos».
  • Windows 10: Configuración › Sistema › Almacenamiento › Archivos temporales. También puedes usar el «Liberador de espacio en disco» (búscalo en el menú Inicio) y pulsar «Limpiar archivos del sistema».
  • En los dos, activa el Sensor de almacenamiento en esa misma pantalla para que Windows vacíe temporales y papelera automáticamente.

Revisa antes la papelera por si hay algo importante, y comprueba la carpeta Descargas, que suele ser la que más ocupa. Para la caché y las cookies de navegación, usa la opción «Borrar datos de navegación» de tu navegador (Ctrl + Mayús + Supr en Chrome y Edge).

¿Y los «limpiadores de registro»? No los recomendamos. Microsoft no los admite, la mejora de velocidad es inapreciable y un error en el registro puede dejar Windows inservible.

5. Analiza el equipo en busca de malware

Un ordenador que de repente va muy lento, muestra publicidad extraña o tiene el disco o la CPU siempre al 100 % puede estar infectado. Windows incluye Seguridad de Windows (Microsoft Defender), que es suficiente para un uso doméstico:

  • Abre Seguridad de Windows › Protección contra virus y amenazas › Opciones de examen.
  • Haz un examen completo y, si sospechas de algo persistente, el examen sin conexión de Microsoft Defender, que se ejecuta al reiniciar.

No instales dos antivirus a la vez: se estorban entre ellos y ralentizan el equipo. En empresas, la protección debe ir más allá del antivirus; lo explicamos en ¿Antivirus o firewall?

6. Ajusta el modo de energía y los efectos visuales

  • Modo de energía: en Windows 11, Configuración › Sistema › Energía y batería › Modo de energía › «Mejor rendimiento» (con el cargador conectado). En Windows 10, pulsa el icono de la batería y mueve el control hacia «Mejor rendimiento».
  • Efectos visuales: escribe «Ajustar la apariencia y el rendimiento de Windows» en el menú Inicio y elige «Ajustar para obtener el mejor rendimiento». En equipos antiguos se nota bastante; las ventanas se verán algo más sencillas.

7. Revisa el disco y la memoria: a veces el problema es el hardware

Si después de todo lo anterior el PC sigue lento, abre el Administrador de tareas › Rendimiento mientras trabajas con normalidad:

  • Disco al 100 % casi siempre: si el equipo aún tiene un disco duro mecánico (HDD), cambiarlo por un SSD es la mejora más notable que puedes hacer, sin comparación. No desfragmentes un SSD: Windows ya lo optimiza solo desde «Desfragmentar y optimizar unidades».
  • Memoria casi llena: con menos de 8 GB de RAM, Windows 11 y los navegadores actuales van justos. Para trabajar con comodidad, recomendamos 16 GB.
  • Ventiladores ruidosos y equipo caliente: el polvo acumulado hace que el procesador baje su velocidad para no sobrecalentarse. Una limpieza física del interior también acelera el PC.

Resumen: cada cuánto hacer este mantenimiento

  • Cada semana: reiniciar el equipo (no solo suspenderlo) e instalar actualizaciones.
  • Cada mes: archivos temporales y descargas, y un examen con Microsoft Defender.
  • Cada seis meses: repasar programas instalados y de inicio, y comprobar el estado del disco y la memoria.

¿Y si son los ordenadores de tu empresa?

Hacer esto en un PC es asumible; mantener al día todos los equipos de una oficina, no tanto. En Meutic nos encargamos del mantenimiento informático de empresas: monitorizamos los equipos, aplicamos actualizaciones y revisamos copias de seguridad y seguridad para que las incidencias no lleguen a parar a tu equipo.

Si en tu empresa los ordenadores van lentos o dan problemas a menudo, solicita un diagnóstico informático gratuito y te diremos por dónde empezar.