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Sistema de backups

Una de las cosas más preciadas en una red informática son los archivos que se mueven en ella así como sus backups. Éstos pueden ser desde facturas, proyectos, planos, datos de clientes… a las compilaciones de archivos que se convierten en un programa o un sistema operativo. Es necesario que estos estén seguros y una de las formas de protegerlos es haciendo copias de seguridad.

Hacer copias de seguridad no es otra cosa que duplicar un archivo en otro dispositivo, que no sea en el que se hospeda principalmente. La finalidad es que si la ubicación principal de un archivo, como puede ser un disco duro, se estropea o se pierda, se pueda recuperar gracias a la copia de seguridad.

De buenas a primeras, puede parecer fácil, pero es necesario tener en cuenta que en una red informática se mueven una gran cantidad de archivos, que no todos son igual de importantes y, para complicar la cosa, algunos se van modificando. Es por eso que antes que nada, se tiene que elaborar un plan de copias de seguridad con la finalidad de poder estructurar un sistema de copias de seguridad automático y eficiente.

Por lo tanto, en esta publicación hablaremos del plan de copias de seguridad como herramienta indispensable para tener un buen sistema de backup (así se llama un sistema de copias de seguridad). Más adelante, haremos una publicación sobre las herramientas para hacer copias de seguridad y cómo aplicarlas.

Tipos de copias de seguridad

Antes de nada, es importante entender que un atributo de archivo es una nomenclatura que nos indica características de este. Seguro que conocéis ejemplos de atributos como el de “solo lectura”. En el caso de los sistemas de copias de seguridad, los atributos de archivo nos indican si éste se ha modificado y cuándo.

Hay diferentes tipos de técnicas para hacer copias de seguridad. Los básicos, y los que usaremos, son los siguientes:

Normal completa: se copian todos los archivos seleccionados, si tener en cuenta su atributo de archivo.

Diferencial: sirve para copiar solo los archivos modificados después la última copia realizada. La presencia del atributo de archivo nos indicara si el archivo se ha modificado o no, gracias a esto podemos copiar solamente los archivos modificados.

Incremental: sirve para copiar todos los archivos que se han modificado después de la última copia completa.

Para visualizar la diferencia entre una copia diferencial e incremental, mostraremos un caso de copias diarias usando las dos técnicas.

Día de setmanaCopia completa con copia diferencialCopia completa con copia incremental
LunesSe realiza la copia completaSe realiza la copia completa
MartesCopia los cambios desde el lunesCopia los cambios desde el lunes
MiércolesCopia los cambios desde el lunesCopia los cambios des del martes
JuevesCopia los cambios des del lunesCopia los cambios des del miércoles

Plan de copias de seguridad

Qué copiar

Es muy importante tener claro lo que se ha de copiar para que el sistema de prevención funcione. Tenemos que considerar dos grandes bifurcaciones: las compilaciones de archivos que dan lugar a los sistemas operativos y los archivos incluidos en el sistema.

Hacemos la separación de estas copias porque, en el primer caso, una vez hecha una primera copia, los cambios que se producen en los sistemas operativos (nuevos registros en el servidor DNS, actualizaciones…) no son tan frecuentes o se pueden recuperar externamente, además, no siempre implican que el sistema deje de funcionar. En cambio, aunque ya exista una primera copia inicial, la pérdida de la modificación de un documento, sí que puede comportar problemas. Por lo tanto, no haríamos las copias de los sistemas operativos con la periodicidad que las de los archivos. La ventaja es ahorrarnos grandes movimientos de datos por la red.

Orden de las copias

Para determinar el orden de los datos en el momento de la copia, los clasificaremos según en qué servidor se encuentran alojados porque si hemos de escoger entre un tipo de regularidad u otra, que se haga en bloques de servidores para disminuir el tránsito en la red.

Frecuencia y regularidad en el cambio de los datos

Una vez hemos llegado aquí, es necesario pensar con qué regularidad se tienen que hacer las copias: valorar también cada cuando se pueden llevar a cabo según la importancia y el uso de cada tipo de archivo.

Entonces, fijaremos un mínimo ideal para que se hagan las copias. Es importante tener en cuenta con qué infraestructura contamos, tanto de hardware como de software: hasta qué punto nos permite ejecutar todo el plan de copias establecido.

Timming de recuperación de los datos

Otro punto muy importante es la necesidad de recuperación de cada tipo de archivo. Por ejemplo, no es lo mismo tener una corrupción en un servidor cortafuegos que en un servidor de impresoras. En el primer caso, dependiendo de si están en una infraestructura cloud, podríamos quedarnos sin trabar, mientras que en el otro caso solo nos quedaríamos sin imprimir.

Software para ejecutar el sistema de backups

Una vez tenemos el plan de copias de seguridad, es necesario usar un software que nos permita ejecutarlo. Disponemos de una gran gama de productos comerciales y no comerciales. En nuestro caso, damos prioridad a las opciones gratuitas y opensource para poder llevar a cabo la configuración de disponibilidad de los datos deseados.

Hacer copias de seguridad, en principio, puede parecer fácil, pero hay que tener en cuenta que en una red se mueven una gran cantidad de archivos muy diferentes ya menudo los modificamos o cambiamos la ubicación. Por lo tanto, es importante tener contratado un servicio de mantenimiento informático para gestionar el vaivén de datos. Por otra parte, necesitamos que las ubicaciones donde copiamos los datos sean seguras, sino la copia no tiene sentido, como, por ejemplo, en servidores cloud.