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Telefonía IP vs Telefonía convencional

Para las empresas que utilizan servicios avanzados de voz, la telefonía IP se ha convertido en una solución más efectiva y económica que la telefonía convencional.

La telefonía convencional es una tecnología que se remonta al siglo XIX. La voz viaja a través de un hilo de cobre hasta su destino por una red conmutada de cables realizando varias conexiones. La telefonía IP se empezó a implementar en 1995 y convierte la voz analógica en digital, en paquetes de información que viajan a través de internet. ¿Qué suponen estas diferencias en la práctica?

Ahorro

Es una de las ventajas más importantes que ofrece la telefonía IP. El ahorro en la factura puede llegar a un 70%, respecto a la telefonía convencional. Esto es porque desaparecen los denominados «costes ocultos» de las llamadas y porque son muchas las empresas que ofrecen estos servicios.

 Además, el ahorro no es solamente en las llamadas, sino también en la infraestructura y en el mantenimiento, como explicaremos más adelante.

Líneas

La telefonía convencional necesita una línea para cada llamada. La telefonía IP depende de la red, por lo que puede utilizar la misma línea para recibir o realizar varias llamadas simultáneamente, así como también llamadas internas, transferir llamadas, etc.

Infraestructura

Una centralita de telefonía IP y sus terminales pueden configurarse utilizando la estructura de la red: la voz viaja a través del mismo cable que internet, la centralita se aloja en cloud y los teléfonos pueden ser aparatos físicos o terminales web (softphones), instalados en un ordenador o teléfono. Esto nos permite ahorrar en la infraestructura. En cambio, la telefonía convencional necesita un cable diferente, que no se puede aprovechar para nada más, y los terminales deben ser físicos.

Configuraciones

La telefonía IP es más configurable, es decir, permite muchas configuraciones de manera fácil y rápida: desvíos, salas de conferencia, llamada en espera, enrutamiento de llamadas… La telefonía convencional también ofrece alguno de estos servicios, pero son más difíciles de configurar, el abanico de posibilidades es más limitado y además, el operador los cobra aparte.

Calidad

Si se dedica el ancho de banda necesario, la calidad de una llamada de telefonía IP es igual o superior que una de telefonía convencional.

Delegaciones

Con la telefonía IP, bajo una misma centralita virtual se pueden configurar terminales de diversas sedes de una empresa. Así, varias instalaciones de un negocio pueden tener el mismo número de teléfono, hacer llamadas internas gratuitas, pasarse llamadas, disponer de salas de reuniones, configurar colas de timbrado…

Disponibilidad

En Meutic no dependemos de grandes corporaciones de servicios de telefonía, por lo tanto, podrás disponer de un técnico de forma rápida y siempre que lo necesites, sin pasar por un circuito de tele operadores. 

¿Qué implica todo esto para mi empresa?

Hemos explicado las diferencias, pero lo más importante es saber qué aportan estas al día a día de una empresa. Pues bien, como ya hemos dicho, la telefonía IP ofrece muchas configuraciones, lo que permite que cada centralita esté configurada según las necesidades de cada empresa. Esta singularidad ayuda a la productividad de las empresas. Y finalmente, gracias a la telefonía IP ahorramos en los costes de las llamadas y de la infraestructura.